Técnicas de buzoneo Tipos de buzoneo (y II)

ejemplos de folletos

En la práctica del buzoneo podemos encontrar infinidad de ejemplos de folletos, tantos como nuestra imaginación y creatividad a la hora de elaborar la campaña nos permitan. En muchas ocasiones, estos ejemplos de folletos tienen más que ver con el tipo de buzoneo que se lleve a cabo que con la propia elaboración de la pieza. Aunque siempre hay que tener en cuenta el diseño —algo de lo que ya hemos hablado en diferentes ocasiones—, vamos a centrarnos en los diferentes formatos de buzoneo, en cómo éstos afectan a la producción de las piezas y, por supuesto, en sus curiosos nombres.

En la entrega anterior tratábamos formatos como el sampling o el stopper, además del bolsing, los flyers, folletos y catálogos. Pero la entrega de publicidad directa va más allá, ofreciendo una serie de formatos de nombre más que curioso como el poming o perching, e incluso el llamado felpuding.

Poming y perching

El término perching es ya un concepto habitual en el mundo del marketing y la publicidad directa. Su nombre hace referencia al acto de colgar el material promocional. Normalmente estos folletos cuentan con un troquel en forma de percha que permite su colgado. Cuando se cuelgan en el pomo de una puerta, la práctica recibe el nombre de poming, que no es más que una anglosajonización derivada del término “pomo”.

Muchas veces podemos encontrarnos el concepto perching haciendo referencia al uso de stoppers, puesto que la pieza publicitaria también se cuelga, en este caso desde el buzón.

Se trata de un formato menos común que el del buzoneo de folletos, ya que lleva más trabajo de conceptualización y, durante el proceso de producción, suele ser necesario el troquelado, lo que puede aumentar el precio unitario de las piezas de manera relevante. Por el contrario, el impacto de este tipo de piezas y la exclusividad en el soporte son mucho mayores que cuando hablamos de un flyer, catálogo o folleto clásicos.

Felpuding

Si hablamos de términos curiosos para referirnos a formatos de publicidad directa, no podemos olvidarnos del felpuding. Este curioso término es de nuevo una anglosajonización que parte, en este caso, del felpudo. Muchas veces se relaciona con el sampling —del que hablábamos en el artículo anterior—, puesto que el felpudo es el lugar elegido para depositar las pruebas de producto a distribuir. Se trata de un subcanal con mucha visibilidad, que asegura que el producto o la información llegarán literalmente a la puerta del consumidor.

Otros ejemplos de folletos

Para término curioso, sin duda, el llamado parabrising. Estrictamente, en este caso, no estaríamos hablando de buzoneo, pero en muchas ocasiones podemos encontrar ejemplos de folletos dirigidos a ser colocados en el parabrisas de los vehículos que se encuentran en la calle, por lo general sujetándolo en una de las varillas del limpiaparabrisas. Al igual que con el reparto de flyers, este caso del parabrising es muy especial, puesto que en gran cantidad de municipios existen ordenanzas que impiden esta práctica publicitaria por cuestiones de limpieza urbana.