Sampling Campañas de sampling en lugares de ocio

campañas de sampling en lugares de ocio

El sampling se puede definir como la práctica del marketing basada en la distribución y reparto de muestras de producto a sus consumidores potenciales para que estos puedan probarlo. Es una herramienta perfecta para dar a conocer una novedad o un relanzamiento de producto, ya que el consumidor podrá probar los beneficios del producto sin realizar un desembolso de dinero.

Se considera práctica de sampling tanto la entrega física de muestras en un lugar o lugares concretos, como la prueba de servicios como pueden ser los de software o streaming de cine y series durante un período concreto. Esta segunda acepción es responsable del aumento de las actividades de sampling en los últimos años, pero en este artículo nos centraremos en la primera, que ha vivido recientemente un pequeño auge tras la caída que experimentó en los años de la Gran Crisis.

La clave del sampling está en que acorta mucho el periodo de conversión del consumidor potencial a consumidor, lo que permite ahorrar costes y acelerar el retorno de la inversión.

Por lo general, podemos diferenciar dos vertientes de la práctica del sampling, la que se realiza mediante entregas puerta a puerta mediante las mismas técnicas que el buzoneo inteligente, y la que se lleva a cabo dentro del punto de venta (supermercados, hipermercados, grandes almacenes, perfumerías, etc.) o bien en lugares con gran afluencia de público como pueden ser estaciones de metro o autobús, campus universitarios, etc. ¿En qué otros lugares puede llevarse a cabo la práctica del sampling?

El sampling en lugares de ocio

Los lugares de ocio como los parques de atracciones, los zoológicos, los parques acuáticos, los festivales de música, los eventos deportivos, los mercadillos navideños o incluso otros puntos de gran afluencia de públicos como pueden ser museos o lugares emblemáticos, son puntos en los que es posible llevar a cabo una acción de sampling exitosa.

En el caso del sampling puerta a puerta, es clave llevar a cabo un análisis de población por sectores como el que se hace de manera previa a una campaña de buzoneo. Si nos llevamos el sampling a la calle y decidimos hacer una campaña de este tipo en un lugar público, debemos estudiar a los diferentes públicos que visitan el lugar, de cara a acertar con nuestro target e impactar a aquellos posibles consumidores de nuestro producto o servicio.

Si el producto a promocionar es tangible y divisible, lo ideal será bien una prueba in situ o bien la entrega de una unidad de producto para que el potencial consumidor lo pruebe en la comodidad de su casa. En el caso de pruebas in situ, podemos aprovechar para entrevistar al consumidor en el momento y así recoger sus impresiones sobre el producto, lo que puede ser muy útil si estamos realizando el lanzamiento de una novedad.